Antes que nada, recapitulemos qué es la creatividad y como puede afectar a nuestro trabajo, ya que muchos creemos que lo creativo solo reside en el copy, la idea, un tuit ingenioso o una imagen espectacular.
¿Qué es la creatividad?
Es una virtud, pero una virtud que se alimenta del tiempo, del esfuerzo, del ambiente que se genera en el entorno laboral y de los procesos planteado para que las ideas afloren. Para hablar de esos momentos donde la creatividad se ve truncada, desglosaremos varios factores que lo provocan pero que en cualquier caso no es una lista cerrada ni mucho menos, sino que cambiará y se adaptará a cada empresa profesional.
Clientes y Briefings: Es un clásico que refleja la polémica. El cliente llega a nosotros con una necesidad y un propósito pero en ocaciones hay que pelearse con los datos y aportar estrategias o acciones donde la propuesta creativa pueda tener mayores beneficios.
Reuniones infinitas: ¿Quién no se ha pasado horas en reuniones que se tornan improductivas y repetitivas? Este fenómeno es común en cualquier oficina, pero más aún en empresas de marketing y publicidad donde hay muchas partes que intervienen.
Horarios fuera de lo conveniente: Unir el lugar de trabajo al tiempo laboral es una práctica que hoy ya no tiene cabida en el sector. Las mejores ideas vienen en los lugares donde menos interrupciones y más libertad tenemos.
Necesidad de organización: El no tener una agenda clara y visible para otros compañeros ni tampoco un sistema de delegación de tareas efectivo puede llevar a obviar el trabajo en que están inmersos los miembros del equipo así como a privarnos de una vista panorámica de la carga de trabajo del equipo.
Falta de tiempo y estrés: La creatividad es dejar volar la imaginación y centrarse en los datos fundamentales, que no son tantos, una sensación totalmente opuesta al atenazamiento que provoca el estrés y la pérdida de foco que esto conlleva.
Carlos de la Cruz Ubach
Director Creativo. Sociment
@carloscruzubach