La mayoría de las personas no tiene clara la importancia de medir los resultados de las acciones realizadas. No solo a nivel empresarial, sino también a nivel personal.
Todas las decisiones deben tomarse basándose en la medición, ya sea la realización de una campaña de marketing o la elección de un supermercado para realizar la compra.
En primer lugar, debemos tener claros y correctamente definidos los objetivos a cumplir. Tanto a nivel cualitativo (orientados a conseguir una mejor imagen o posicionamiento) como cuantitativo (basados en la obtención de resultados económicos). En línea con estos objetivos definiremos los KPIs, Indicadores Claves del Desempeño, que permitirán la medición del éxito de una acción. A continuación, expongo las principales claves sobre las cuales fijar las distintas métricas:
– Número de visitantes de la web (Tráfico).
– Encuesta para conocer la identificación de la marca o su asociación.
– Coste de captación por cliente.
– Ventas obtenidas por acciones promocionales: Medibles a través de un código promocional.
– Reputación Online: Midiendo las conversaciones acerca de una marca.
– Otros: Fidelización, Cesta Media de la compra, Recurrencia, Clientes nuevos…
– Una buena métrica puede ayudarnos a detectar nuevas oportunidades de negocio, detectar cambios en la opinión de nuestros consumidores o anticiparnos a una caída de las ventas.
Recuerda: “Lo que no se define, no se puede medir. Lo que no se mide, no se puede mejorar. Lo que no se mejora, se degrada siempre”. Lord Kevin.
Alberto Aldao
Consultor en Sociment, Tu Departamento de Marketing