El Big Data no es en exclusiva de las grandes empresas, también las pequeñas y medianas empresas se están subiendo al carro, al darse cuenta que les permite ser capaces de ofrecer los productos que necesitan sus consumidores, al acceder a información más detallada sobre ellos, que ayuda a conocerlos mejor. Además de facilitar la adaptación de los mensajes a las propias necesidades de éstos. Con estas ventajas, las empresas pueden desarrollar una estrategia óptima, enfocada en cada uno de sus clientes potenciales.
Muchas de estas pymes pretenden aumentar su competitividad bajo la tutela del Big Data, conociendo así, de una forma más personalizada a su público objetivo.
Experto afirman que, “A la hora de utilizar el Big Data, las pymes se centran sobre todo en la valoración y análisis de sus datos internos. El 88% de las empresas utiliza datos procedentes de transacciones, el 81% echa mano de datos de registro y el 50% de datos derivados de emails y de informaciones recogidas en el marco de eventos. No obstante, el 43% de las pymes reconoce asimismo la utilización de datos externos, procedentes, por ejemplo, de las redes sociales.”
También hay que tener en cuenta la cuestión tecnológica que va asociada, sabiendo que las empresas deben unir el potencial de los datos a la tecnología que hace posible su análisis.
Debemos saber que las tendencias tecnológicas que están emergiendo tendrán un impacto considerable en los datos disponibles para el análisis y en la capacidad que las compañías necesitarán para extraer valor de ellos.
Mario Tascón.
Sociment Canarias.