Antaño abundaban los mesones. Había ristras de ajo, perolas de barro, cucharones de madera, jamones en batería, un queso en aceite… Ahora encontramos un cristal traslucido, una caña de bambú, una piedra suelta, una flor seca… Eso no es minimalista. Eso está sin amueblar. Eso parece un restaurante piloto.
Toda escultura antes fue una simple roca. Picar es fácil, pulir no tanto. A los empresarios del sector yo les preguntaría, ¿Qué tipo de restaurante tienes, con qué concepto y para qué tipo de clientes? Quien no sepa responder a estas preguntas o no pueda definirse, tarde o temprano tendrá problemas. El todo para todos no existe, y si existe no puede ser un servicio bueno y estará destinado al fracaso. No puedes pretender tener una carta con mucha variedad de platos y con clientes de todas las edades, gustos, etc. A esto se le llama NO tener un concepto de negocio. Independientemente de ser diferente y de tener identidad, es muy importante la comunicación.
“Renovarse o morir”. Gran frase de Víctor Corcoba Herrero atribuida al filósofo y escritor Miguel de Unamuno quien selló la frase “el progreso consiste en renovarse”. El 40% de los establecimientos canarios con actividad en la restauración no poseen redes sociales y/o páginas web… en 2014. A día de hoy, para captar clientes, internet prima ante el clásico ‘boca a boca’. Ya no basta con ganar fama a base de rumores. Concretamente San Cristóbal de La Laguna -y creo que todos nos hemos percatado- puede que sea el municipio que tiene mayor número de licencias para este tipo de actividad (restaurantes, tascas, bares…) en toda su historia. ¿Qué implica esto? Una competencia sin parangón. El primer error común es ver el marketing como un gasto, cuando, asesorado por la empresa adecuada, será siempre una inversión. No aparecer en Google es impensable.
Hoy en día la presencia y la frecuencia con la que aparezcas en las redes sociales puede ayudarte mucho a dar a conocer tu negocio. Tanto por la valoración (Foursquare), la captación visual (Instagram), localización y comentarios (Google) y por los beneficios de otras redes, puedes captar clientes nuevos Y dar identidad. Es importante recordar que los clientes quieren que les faciliten las cosas localizando sus necesidades. Un usuario que se encuentra indeciso a la hora de salir a comer, se guiará por internet. Otro que busque un local que le recomendaron, ¿A dónde irá? A Google Search. Publicar en Facebook tus productos fijos o de temporada, o por ejemplo, compartir ofertas y eventos con jornadas gastronómicas, harán tu puesta en escena más atractiva y emocionante, proyectará la imagen de tu local como un espacio moderno, en continua actualización, y acorde con el avance y demanda de la sociedad.
Los fans de internet están cansados que les digan “tengo esto”, “mira lo que hago”, “visítanos”, “cómprame”. Un buen restaurante que se precie, -y no tiene que ser estrella Michelin- debe tener un blog, publicar posts en las redes sobre consejos de cocina, recetas, u otras informaciones que aporten valor a la página y con las que el usuario sienta que su visita es productiva.
Un estudio sobre restauración hecho por el buscador Yelp corrobora cómo es el cliente actual, qué demanda, y qué medios utiliza. El dato curioso y que reafirma todo lo que he expuesto, es que el 89% de las personas que buscan restaurantes por internet, terminan reservando.